Pensamiento crítico: su relación con la retórica

La retórica tiene una relación muy antigua con la educación, comenzando por los grandes filósofos de la Antigüedad, pasando después a convertirse en una de las Trívium (junto con la gramática y la dialéctica) de la edad media. En aquellos ayeres, la retórica era considerada una competencia básica que todo ser humano debería desarrollar, sin embargo esto cambió con la llegada de la modernidad donde la sociedad de sostiene sobre la “verdad” lógico-racional, y que tomó un cáliz peyorativo contra la retórica.

En la actualidad, la retórica comienza nuevamente a surgir a la superficie, y a defenderse de aquellos que quisieran hacerla menos, por su relación con el discurso político.

Monzón-Laurencio (2014) rescata los principios en los que se basa la aceptación de las ciencias, y los contrasta con aquello que sabemos de la retórica, con la intención de demostrar que ésta puede convertirse también en una ciencia, y por lo mismo rescatar esta habilidad para las generaciones futuras. En dicho trabajo se muestra que la retórica es:

  • La teoría de la argumentación: Sabemos que las ciencias son demostrativas, no argumentales, por lo que buscan simplemente demostrar que un hecho eso no cierto, pero no se argumentan los resultados, dejándolos a la libre interpretación de las personas que los lean; lo que ha conllevado a la desinformación, puesto que son pocas las personas que tienen la capacidad de interpretar correctamente los datos duros.
  • La teoría de lo verosímil: más allá de buscar la verdad, la retórica nos permite evaluar qué de todo loque hemos investigado es creíble, aceptable y, por encima de todo, útil. La educación tradicional nos enseña a buscar la verdad por sobre todas las cosas, incluso en temas donde la verdad no es posible (por ejemplo al elegir una carrera, elegir el apoyar el aborto o no, cuándo apoyar la eutanasia y cuando no); lo que pretende la retórica en este ámbito es rescatar la capacidad humana, no sólo de argumentar, sino de verificar, evaluar y discutir con la finalidad de crear acuerdos beneficiosos. Dichos temas dependen de la opinión, por lo que sólo pueden ser verosímiles y no verdaderos.
  • Un discurso orientado a un público específico: La intención del constructivismo es hacer del estudiante el centro del universo del aprendizaje, sin embargo esto será difícil de lograr con métodos, materiales y textos que fueron diseñados y planteados para todos y para ninguno, puesto que buscan exponer la verdad de forma racional para que cualquiera pueda revisarlo. Una educación retórica implicaría reconocer la especificidad del público a quien va dirigida la información, crearía programas diferenciados, con profesores con una preparación específica y evaluaciones creadas exprofeso para dicho universo, sin caer en el relativismo cultural.
  • La dialéctica: hasta antes de la modernidad, la lógica se entendía como dialéctica, pues se consideraba que la única manera de llegar a la verdad era confrontando las ideas de los demás. Hoy, con la “verdad” al alcance de todos (a través del internet), volvemos a la necesidad de entablar diálogos para fusionar ideas y lograr avances que convengan a todos.

Por lo anterior, se propone encarecidamente retomar la retórica como parte de la educación formal, para enseñar a los educandos a respetar otros puntos de vista, sin renunciar a la verdad científica como el ideal en el que podemos basar nuestros argumentos. Además, el discurso persuasivo (una de las aplicaciones de la retórica) es capaz de mover tanto el plano intelectual como el emocional (mucho se ha dicho y estudiado ya sobre la injerencia de la motivación y las emociones en la educación) lo que es capaz de promover el aprendizaje significativo del alumno.

Además les recomeindo revisar el siguiente video de TED para la Educación (si tienen problemas con el inglés, tiene subtítulos en español).


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